Cada
cierto tiempo se pone de moda una a expresión que, aunque formada por palabras
conocidas, adquiere un significado diferente, haciendo que funcione como marca
o divisa de una nueva idea o un nuevo invento. Viene esto a cuento por la proliferación que
está teniendo últimamente en todos los foros conservacionistas de la expresión “custodia
del territorio”. Parece que al territorio le están saliendo últimamente tal
cantidad de guardianes que más le vale (al territorio) andarse con ojo. Se
agrupan entre las filas de estos nuevos “grupos de custodios” algunos teóricos
de la ecología y la biología, algunos profesionales de la subvención pública y
algunos otros recién llegados a naturaleza que con más entusiasmo que
conocimiento se quieren convertir en los paladines de la conservación, con una
dedicación de dos horas semanales (si hace bueno).
Me
pregunto qué debemos pensar los cazadores, que llevamos ejerciendo de “custodios”
un montón de años, sin enterarnos. Y sobre todo, me pregunto qué pensará de la “custodia
del territorio” la gente del mundo rural que ha aguantado mecha durante siglos,
atornillados a un espacio al que han podido sacar, con muchos esfuerzos, lo
justo para ir tirando. Ellos no han desertado de su “garita”, atraídos por las
luces de la ciudad, como hemos hecho otros, sino que han librado sus batallas (demasiado
duras a veces) sin ayuda de nadie. Y cuando tenían alguna de ellas medio
encarriladas, como el control de los lobos a unas poblaciones razonables,
vienen los nuevos “custodios” y dicen que estamos todos equivocados: que
primero debe ser el lobo y que los lugareños se apañen como puedan, que para
eso se benefician de los espacios naturales. Y de sus buenas vistas.

Menos lobos
ResponderEliminarUna cosa esta clara, el valor de lo sencillo, la materia prima de donde sale todo lo que al final nos rodea. Cuando todo falla, es cuando nos damos cuenta del valor de las personas del habitat rural de donde todos provenimos, a veces recordado tan solo por un apellido. La vida da muchas vueltas,tal vez algun dia,victimas de nuestros egoismos,tengamos que dejarnos de visitas guiadas de dos horas, si no llueve y volver porque se nos ha roto el " paraguas " de la ciudad. Los cazadores nunca hemos perdido los vinculos pese a los " climas " adversos en materia de caza.EN RECUERDO DE A.SERDIO F. ( CABANZON )
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